Rayito es un ratoncito con gafas, mucha energía y un esguince de nada que le impide dormir. Vida, la veterinaria de Naturlandia, tiene claros los pasos a seguir: reposo, vendaje y una flor decorando la venda. Lo que no tenía tan previsto es que su paciente iba a aparecer dentro de un frasco, luego en un vaso de lápices y después en la caja de tiritas. Palomitas, su asistente hámster, tampoco.
Cuando los remedios caseros fallan, y el baile de ballet con gorro de dormir de Palomitas también falla, por supuesto, Vida descubre que la clave no es imponer soluciones, sino escuchar: Rayito necesita su leche de plátano, su palito para roer y el peluche de búho que le regaló su mamá. Con eso, y una nana a la guitarra, el ratoncito cae rendido. Lección aprendida: cada uno tiene su propia receta para dormir.
Ideal para leer en voz alta con niños de 3 a 6 años, especialmente con quienes montan una pequeña odisea a la hora de acostarse. Este cuento con ilustraciones expresivas, onomatopeyas y un ritmo repetitivo muy bien llevado, hace que la lectura compartida fluya sola. Si en casa ya son fans de Vida la veterinaria, este título es imprescindible; si no la conocen todavía, prepárate para que pidan más.
