Los pequeños de la familia Woodson tienen una norma muy clara: en su Chiki Klub está prohibido aburrirse. Entre inventos caseros, monstruos marinos que dan más risa que miedo y alfombras que no tienen ni idea de orientación, siempre encuentran una forma de convertir un día normal en una aventura. Esta novela gráfica infantil reúne dos historias muy visuales y dinámicas, pensadas para niños y niñas que empiezan a soltarse leyendo por su cuenta.
En la primera aventura, un barco casero con fondo transparente, el Natillus, transforma un paseo por el mar en una expedición submarina con mareos, tiburones tragones y la aparición de Brenda, un monstruo gigante que acaba siendo la amiga más inesperada. El susto dura dos páginas; las carcajadas, bastante más. En la segunda, una alfombra comprada en un mercadillo resulta ser mágica pero… bastante torpe: en lugar de llevarles a los lugares soñados, les planta en destinos con nombres parecidos y resultados desternillantes. La geografía no sale muy bien parada, pero las risas están garantizadas.
Con viñetas claras, mucho movimiento y chistes constantes, este libro ofrece una lectura muy ágil, ideal tanto para lectura compartida en familia como para primeros lectores autónomos. Es una opción perfecta para enganchar a niños y niñas a partir de 6 años, especialmente si en casa ya triunfan cómics del estilo de Superpatata o, cuando son un poco mayores, Policán. Si tienes peques que “no leen nada”, este Chiki Klub viene con una misión muy seria: ¡llevarles la contraria a base de viñetas, monstruos simpáticos y cero aburrimiento.!
